Guía de referencia de lesiones focales — 857 enfermedades
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El hemangioma hepático es el tumor benigno hepático más frecuente. Se origina de las células endoteliales vasculares y es más frecuente en mujeres. La mayoría son asintomáticos y descubiertos incidentalmente. El realce periférico nodular característico con relleno centrípeto progresivo, combinado con el 'signo de la bombilla' en T2, es diagnóstico.
El quiste hepático simple es la lesión hepática incidental más frecuente. Son quistes uniloculares revestidos de epitelio biliar que contienen líquido seroso. Más frecuentes en mujeres y la prevalencia aumenta con la edad. No muestra realce, sin engrosamiento parietal ni componente sólido.
La hiperplasia nodular focal (HNF) es el segundo tumor benigno hepático más frecuente. Ocurre típicamente en mujeres jóvenes y resulta de una respuesta hiperplásica a una malformación vascular congénita. La cicatriz central con hiperseñal T2 y realce tardío es característica. La captación hepatobiliar de agentes basados en gadoxetato es diagnóstica.
El adenoma hepático es un tumor benigno hepático poco frecuente asociado al uso de anticonceptivos orales (ACO). Ocurre en mujeres jóvenes (20-40 años). La clasificación de Burdeos identifica 4 subtipos: HNF1α-inactivado (esteatótico), inflamatorio, mutado en β-catenina (mayor potencial maligno) y no clasificado. Clínicamente significativo por el riesgo de hemorragia, y se considera cirugía para lesiones grandes.
La esteatosis hepática focal es un depósito focal de grasa en el parénquima hepático. Es la contraparte de la preservación focal. Se localiza típicamente en zonas periportales y no presenta efecto de masa. La RM en fase opuesta muestra una caída de señal diagnóstica en la zona esteatósica.
El área focal de preservación hepática corresponde a una zona de parénquima hepático normal dentro de un hígado esteatósico. Se localiza típicamente en zonas periportales (segmento IV, lecho vesicular, hilio hepático). A diferencia de una verdadera lesión, no presenta efecto de masa, ni distorsión vascular y sigue los contornos del parénquima normal. La RM en fase opuesta es diagnóstica.
Los hamartomas biliares (complejos de Von Meyenburg) son lesiones benignas del desarrollo que surgen de una malformación de la placa ductal. Típicamente se presentan como lesiones quísticas múltiples, pequeñas (<15 mm), dispersas por todo el parénquima hepático. Se descubren incidentalmente y no tienen significado clínico. La prevalencia reportada es de hasta 5.6% en series de autopsias.
Los nódulos regenerativos son nódulos benignos que surgen de la regeneración hepatocitaria en el hígado cirrótico. Están constituidos por hepatocitos normales o casi normales rodeados de septos fibrosos. A diferencia de los nódulos displásicos, no tienen potencial premaligno. Los nódulos sideróticos aparecen hipointensos en T1 y T2 debido al depósito de hierro.
El absceso hepático piógeno es una lesión hepática focal resultante de infección bacteriana, típicamente de origen biliar o portal. Los organismos más frecuentes incluyen E. coli, Klebsiella y especies de Streptococcus. La fiebre, leucocitosis y dolor en hipocondrio derecho son hallazgos clínicos típicos. El 'signo del racimo' describe la tendencia de los pequeños abscesos a coalescer en una gran cavidad única.
El absceso amebiano resulta de la llegada de Entamoeba histolytica al hígado a través del sistema venoso portal. Ocurre con mayor frecuencia en hombres jóvenes y típicamente se presenta como una cavidad única y grande en el lóbulo derecho. El contenido consiste en material necrótico con una consistencia de 'pasta de anchoas'. El historial de viajes a áreas endémicas es importante para el diagnóstico.
El quiste hidatídico es una lesión quística causada por el parásito Echinococcus granulosus en el hígado. Es frecuente en regiones endémicas (zonas pastorales). Estadificado según la clasificación OMS-IWGE de CE1 a CE5: CE1 (quiste simple), CE2 (vesículas hijas), CE3 (desprendimiento de membrana), CE4 (aspecto sólido heterogéneo), CE5 (calcificado-inactivo). Las vesículas hijas y las membranas flotantes son patognomónicas.
El hemangioma hepático gigante (>5 cm) comparte las mismas características que el hemangioma típico pero puede presentar zonas centrales de fibrosis, trombosis o calcificación. El realce periférico nodular con relleno centrípeto progresivo sigue siendo característico, aunque el relleno completo puede no observarse.
El angiomiolipoma hepático (AML) es un tumor mesenquimal benigno raro compuesto por grasa, músculo liso y vasos sanguíneos anormales. Pertenece a la familia de los PEComa. Puede asociarse con el complejo de esclerosis tuberosa (los casos esporádicos son más comunes). La presencia de grasa macroscópica dentro de la lesión (-20 a -100 HU) es la clave diagnóstica más importante. La pérdida de señal en el componente graso en la RM en fase opuesta y en las secuencias con supresión de grasa es característica.
El pseudotumor inflamatorio hepático (PTI) es una lesión benigna rara compuesta de células inflamatorias crónicas, fibroblastos y miofibroblastos. Puede simular una neoplasia maligna (especialmente el colangiocarcinoma) y el diagnóstico definitivo generalmente requiere biopsia o resección. Puede estar asociado con la enfermedad relacionada con IgG4. Los hallazgos por imagen son inespecíficos pero tienden a mostrar un realce progresivo tardío.
El carcinoma hepatocelular (CHC) es el tumor maligno primario del hígado más frecuente, que ocurre principalmente sobre cirrosis. El realce arterial (APHE) seguido de lavado en fase portal/tardía con cápsula es el patrón diagnóstico según los criterios LI-RADS. La AFP sérica está elevada en el 60-80% de los casos.
El colangiocarcinoma intrahepático (CCI) es la segunda neoplasia maligna primaria hepática más frecuente, originada del epitelio de los conductos biliares. Muestra característicamente un realce periférico en anillo con relleno centrípeto progresivo en las fases tardías. La retracción capsular y la dilatación biliar son hallazgos asociados importantes. La colangitis esclerosante primaria (CEP) es el factor de riesgo más significativo.
El carcinoma hepatocelular-colangiocarcinoma combinado (cHCC-CCA) es una neoplasia maligna hepática primaria rara que contiene componentes tanto de CHC como de CCI. Las características por imagen son variables y pueden mostrar rasgos de ambos tumores. El diagnóstico definitivo se establece habitualmente mediante anatomía patológica. Puede aparecer en el contexto de cirrosis.
El carcinoma hepatocelular fibrolamelar es una variante rara del CHC que ocurre típicamente en adultos jóvenes sin cirrosis. Se presenta como una gran masa heterogénea bien delimitada con una cicatriz central característica (hiposeñal T2, calcificaciones). La AFP es generalmente normal. El pronóstico es mejor que el del CHC convencional.
El hepatoblastoma es la neoplasia maligna hepática más frecuente en la infancia, presentándose típicamente en niños menores de 3 años. Aparece como una masa voluminosa, heterogénea y bien definida. Las calcificaciones son frecuentes. Los niveles de AFP están marcadamente elevados. Se asocia con el síndrome de Beckwith-Wiedemann y la poliposis adenomatosa familiar.
Las metástasis hepáticas de tumores neuroendocrinos (TNE) son una de las causas más frecuentes de metástasis hipervasculares. El tumor primario generalmente se origina en el tracto gastrointestinal o el páncreas. Muestran un realce arterial marcado y pueden simular un carcinoma hepatocelular. Lesiones múltiples y bien delimitadas son típicas. Puede asociarse un síndrome carcinoide.
La metástasis hepática del cáncer de mama es uno de los sitios más frecuentes de metástasis viscerales del cáncer de mama. Se presenta típicamente como lesiones hipovasculares múltiples. El realce en anillo y la restricción de difusión son hallazgos típicos. El patrón de realce puede variar según el subtipo del cáncer de mama (RH+, HER2+, triple-negativo).
La metástasis hepática de melanoma es un tipo de metástasis con características de señal RM típicas debido al contenido de melanina. La hiperintensidad T1 (efecto paramagnético de la melanina) y la hipointensidad T2 son hallazgos patognomónicos. Las metástasis de melanoma amelanótico pueden no mostrar estas características de señal típicas. El antecedente de melanoma conocido es información diagnóstica clave.
La metástasis hepática del carcinoma de células renales (CCR) pertenece al grupo de metástasis hipervasculares. El CCR tiende a metastatizar tardíamente y puede aparecer años después de la nefrectomía. Muestra marcado realce arterial y puede simular un CHC u otras lesiones hipervasculares. La necrosis y la hemorragia son frecuentes.
El linfoma hepático puede ser primario o secundario (más frecuente). La afectación secundaria se observa en hasta el 50 % de los linfomas sistémicos. Puede presentarse en formas difusas/infiltrantes o nodulares. Se manifiesta típicamente como lesiones hipodensas con escaso realce y restricción de difusión marcada en DWI. Un antecedente de linfoma conocido y la hepatoesplenomegalia son claves diagnósticas importantes.
El hemangioendotelioma epitelioide es una neoplasia vascular maligna rara, de grado bajo a intermedio, del hígado. Ocurre más comúnmente en mujeres jóvenes. Las lesiones se presentan como nódulos multifocales, periféricos/subcapsulares, coalescentes con retracción capsular. El 'signo de la piruleta' (vasos que terminan en el margen tumoral) y el 'signo de la diana' son hallazgos característicos.
El angiosarcoma hepático es el tumor vascular maligno primario más común del hígado. Tiene un curso clínico altamente agresivo con un pronóstico desfavorable. La exposición al cloruro de vinilo, al torotrast y al arsénico son factores de riesgo. La hemorragia intratumoral es característica. En TC/RM, aparece como una masa heterogénea con realce periférico temprano y relleno progresivo.
El nódulo displásico de bajo grado (NDBG) es una lesión premaligna del hígado cirrótico. Se sitúa entre el nódulo de regeneración y el nódulo displásico de alto grado en el espectro de displasia. Generalmente no visible o isodenso en imagen. No muestra APHE y es iso-/hiperintenso en fase hepatobiliar (función hepatocitaria preservada). Clasificado como LR-3 o inferior en LI-RADS.
El nódulo displásico de alto grado (NDAG) es la lesión precursora del carcinoma hepatocelular (CHC) en el hígado cirrótico. Ocupa una posición intermedia entre el nódulo displásico de bajo grado y el CHC precoz. En RM, es hiperintenso en T1 e iso- o ligeramente hiperintenso en T2. Puede mostrar un discreto realce arterial (APHE sutil) pero no se espera un lavado definitivo. La hipointensidad en fase hepatobiliar (FHB) sugiere un riesgo aumentado de malignidad.
El nódulo siderótico es un nódulo regenerativo que contiene hemosiderina (hierro) en el hígado cirrótico. Debido a la acumulación de hierro, muestra marcada pérdida de señal en T2 y T2* (eco de gradiente) en RM — este hallazgo es patognomónico. Puede aparecer hiperdenso en TC debido al contenido de hierro. Es una lesión benigna pero ocurre en hígado cirrótico, y la progresión a displasia debe monitorizarse.
La peliosis hepática es una afección vascular rara caracterizada por cavidades llenas de sangre dentro del parénquima hepático. Se asocia con inmunosupresión, uso de esteroides anabólicos, SIDA y trasplante de órganos. Los hallazgos en imagen son variables; pueden observarse lagos sanguíneos con realce precoz o tardío. Puede ser hiperintenso en T1 debido a hemorragia.